Jóvenes y mujeres: reconocer su potencial

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La economista sor Alessandra Smerilli, gracias a los testimonios recogidos, pone en relieve la aportación específica de jóvenes y mujeres para el desarrollo de la empresa.

Jóvenes y mujeres: reconocer su potencial

por Chiara Andreola

publicado en cittanuova.it el 20/09/2010

Alessandra_Smerilli«Me habían pedido que explicara por qué los jóvenes y las mujeres constituyen un recurso para la economía. Pero después de los testimonios que hemos escuchado, creo que ya no es necesario ». La introducción de la economista sor Alessandra Smerilli no sorprendió al público asistente a la última jornada matinal de LoppianoLab, porque quienes la precedieron en el uso de la palabra ya habían respondido a esta pregunta con su vida. En un país en el que – como recordaba la salesiana – estas dos categorías de personas representan el 60% de la población, las mujeres solo están representadas por el 18% de un Parlamento cuya edad media supera los 50 años, el 88% de los jóvenes tiene un trabajo precario y el empleo femenino está anclado en el 47% mientras que la media europea se sitúa en el 60%. Los distintos oradores que pasaron por el palco detallaron en la práctica las cualidades propias de los jóvenes y de las mujeres que sor Alessandra reconoció como preciosas para el desarrollo económico.

Jóvenes y mujeres: reconocer su potencial

En primer lugar, la disponibilidad para formarse y la flexibilidad, come en el caso de la milanesa Erica, que tras licenciarse en ciencias de la formación, dio un aire nuevo al departamento de recursos humanos de la empresa luminotécnica de su padre. Pero también la frescura de ideas y la energía de la filipina Alessandra, inmigrante en Italia, que no solo se ha hecho un hueco en el mundo de la moda, sino que ha fundado un proyecto de microcrédito para ayudar a sus compatriotas que desean regresar a casa. O la capacidad de riesgo y gratuidad que han llevado a Ivan, después de graduarse en economía en la Bocconi, a realizar proyectos sociales primero en Brasil y después en la periferia de Milán, sin ninguna certeza de obtener rentabilidad económica. «Los jóvenes saben vivir con ideales grandes, que muchas veces dejan de lado “porque las cosas siempre han sido así”. Pero la innovación y la creatividad sólo pueden desarrollarse si cuentan con un ambiente adecuado ».

Las peculiaridades femeninas, como la intuición,  observa sor Alessandra, también se ven con frecuencia aplastadas en un contexto económico que privilegia las masculinas. «Y sin embargo – prosigue – hay un estudio de la Universidad de Leeds que demuestra que las empresas que cuentan con presencia femenina en sus equipos directivos tienen un 20% menos de probabilidades de quebrar y cuando el componente femenino es superior al 30% alcanzan con más facilidad la excelencia organizativa ». La clave del desarrollo de la empresa está, pues, «en la complementariedad y en la armonía entre lo específicamente femenino y lo masculino». Hay que desmentir también el tópico según el cual las mujeres que trabajan no tienen hijos. Parece, por el contrario, que la correlación mayor se da entre la falta de empleo y las bajas tasas de natalidad, que solamente pueden invertirse con políticas adecuadas de apoyo a la familia.

El debate posterior fue muy rico y participado. En él se expresó sobre todo la necesidad de construir una red de apoyo para los emprendedores y emprendedoras que van a comenzar la aventura de poner en marcha una empresa de la EdC, en la que participen también los trabajadores para que pueda funcionar en plenitud. «Pero hay que tener en cuenta – observa el profesor de economía Luigino Brunique la EdC es aún relativamente joven;  los carismas tienen tiempos largos y nosotros debemos tener la paciencia de quienes hacen cosas grandes».

Tras la presentación por parte de Benedetto Gui del evento que tendrá lugar el año que viene en Brasil con motivo del 20º aniversario de la EdC, la presidenta del Consejo de Administración del Polo Lionello, Eva Gullo, concluyó el encuentro: «Mandadnos vuestras impresiones por escrito, porque el Polo es la casa de todos los empresarios ». Hasta el año que viene aunque, como diría Bruni, «la vida no es una pausa entre un encuentro y el siguiente, sino que cuando termina el encuentro es cuando comienza la vida ».